La Justicia volvió a dictar una sentencia clave en causas por terrorismo de Estado:
cuatro represores fueron condenados a 25 años de prisión por
crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura.
El fallo reconoce la responsabilidad de los acusados en delitos como
secuestros, torturas y violaciones a los derechos humanos, en el marco del
aparato represivo ilegal desplegado en los años ‘70.
El tribunal consideró probadas las acusaciones a partir de
testimonios de sobrevivientes y pruebas acumuladas durante años de investigación.
La sentencia se inscribe en el proceso sostenido de memoria, verdad y justicia,
que continúa avanzando aún hoy, a 50 años del comienzo de la dictadura más sangrienta de nuestro país.
Organismos de derechos humanos destacaron el fallo como un paso más en la
lucha contra la impunidad, remarcando que estos juicios no solo buscan castigo,
sino también reconstruir lo ocurrido y reafirmar el compromiso democrático.
La decisión judicial vuelve a poner en agenda el rol del Estado
en la persecución de estos delitos y la vigencia de las políticas de derechos humanos
en la Argentina actual.




