El transporte tucumano al borde del colapso

El sistema de transporte público de pasajeros en San Miguel de Tucumán atraviesa su momento más crítico. La Asociación de Empresarios del Transporte (Aetat) comunicó este lunes al gremio de UTA la decisión de avanzar con suspensiones rotativas de empleados, que en esta primera etapa podrían afectar a unos 150 trabajadores. La empresa El Ceibo ya envió las primeras cartas documento a su personal, y se espera que otras líneas sigan el mismo camino en medio de lo que los empresarios califican como una «situación límite».

Tensión creciente entre empresarios y el municipio

El conflicto se profundiza con un duro intercambio de notas entre Aetat y el fiscal municipal Conrado Mosqueira. Los empresarios solicitaron la implementación de un sistema de «boleto por kilómetro» -similar al que usan Córdoba, Salta y Mendoza- para evitar un nuevo aumento tarifario. Desde la comuna respondieron acusando al sector de mantener una «conducta extorsiva», mientras que los transportistas niegan estas acusaciones y aseguran que solo buscan soluciones para una crisis que se arrastra desde antes de las elecciones.

El fantasma de la reducción de frecuencias

Aunque por ahora las suspensiones no afectarían la frecuencia de los colectivos, los empresarios advirtieron que si no hay avances en los próximos días, no descartan reducir la circulación de unidades para ahorrar gasoil. Jorge Berretta, vicepresidente de Aetat, explicó que las líneas urbanas (de la 1 a la 19) enfrentan problemas como la competencia de Uber Moto, la imposibilidad de renovar unidades y una caída de hasta 40% en la cantidad de pasajeros, como ocurre con la Línea 19.