Cristina Kirchner operada de urgencia por un cuadro de apendicitis, permanece internada en el Sanatorio Otamendi de la Ciudad de Buenos Aires. La intervención requirió un operativo inusual: para ser trasladada desde su domicilio en la calle San José, la defensa de la exmandataria debió gestionar la correspondiente autorización judicial, dado el régimen de prisión domiciliaria que cumple por la causa Vialidad.

El procedimiento fue exitoso. Según el parte médico oficial, la paciente ingresó con dolores abdominales compatibles con un «síndrome apendicular agudo». Durante la tarde, fue sometida a una cirugía laparoscópica que confirmó el diagnóstico de apendicitis con «peritonitis localizada». El comunicado de la clínica llevó alivio a su entorno: evoluciona «sin complicaciones postoperatorias».

Salud y restricciones judiciales

El traslado no fue un trámite simple. Ayer, al manifestar dolor abdominal en su residencia de San José 1111, se determinó la necesidad de estudios de mayor complejidad. El permiso judicial llegó en medio de las estrictas condiciones que rigen su detención: tobillera electrónica y un régimen de visitas limitado a tres personas, dos veces por semana.

Sus abogados, Carlos Beraldi y Ary Llernovoy, vienen reclamando sin éxito ante la Corte la flexibilización de estas medidas, argumentando la inexistencia de peligro de fuga dado que Cristina Kirchner operada o en su domicilio, cuenta con custodia permanente de la Policía Federal.

Historial clínico y vigilia militante

No es la primera vez que la salud de la líder del Partido Justicialista genera preocupación. Su historial incluye la operación de tiroides en 2012, la cirugía por un hematoma subdural en 2013 (tras un golpe en la cabeza) y una histerectomía programada en 2022 en este mismo sanatorio. Además, mantiene un tratamiento crónico con medicación específica.

La noticia de la internación movilizó a la militancia. Un grupo de seguidores se concentró en las puertas del Otamendi para realizar una vigilia de apoyo. La urgencia médica obligó a suspender la «Misa Criolla» que estaba programada para este domingo bajo la consigna «Artistas unidos por Cristina libre», un evento que iba a contar con la participación del folclorista Bruno Arias y que quedó postergado hasta nuevo aviso.