Vivir en la capital tucumana ya no es barato, aunque el alquiler siga siendo el más bajo entre las capitales del país. Hoy, una familia tipo necesita rozar los $2 millones mensuales para cubrir gastos básicos y no caer bajo la línea de pobreza.

La vara de la pobreza y el peso de los alimentos

De acuerdo con la Dirección de Estadística de la Provincia, en enero de 2026 una familia de cuatro integrantes necesitó $1.126.545 para no ser pobre y $560.618 para no ser indigente.

Sin embargo, los números del día a día cuentan otra historia. Solo la canasta alimentaria, según estimaciones privadas, ronda los $817.000, con aumentos marcados en carnes, frutas y verduras. Es decir, gran parte del ingreso se va únicamente en llenar la heladera.

Alquiler accesible, pero insuficiente

San Miguel de Tucumán mantiene el alquiler promedio más bajo entre capitales provinciales. Un departamento de tres ambientes cuesta alrededor de $745.000 por mes.
Aunque el dato puede sonar alentador en comparación con otras ciudades, ese monto representa casi la mitad del ingreso mínimo necesario para no ser pobre. La vivienda, incluso en un mercado “barato”, sigue siendo el gasto que más presiona el presupuesto familiar.

Servicios, transporte e internet: el combo que dispara el gasto

A la comida y el alquiler se suman los servicios. En febrero, la electricidad aumentó 13,4%. El gas se mantiene relativamente más bajo que en otras provincias, con facturas promedio cercanas a $22.750. Entre luz, gas, agua y expensas, el gasto mensual puede ubicarse entre $80.000 y $120.000.

El transporte tampoco pasa desapercibido: el boleto urbano cuesta $1.250 y el interurbano $1.348,25, con tramos que superan los $2.000. Para quienes usan auto, la nafta súper ronda los $1.346 y la premium los $1.552, lo que puede elevar el gasto mensual por encima de $150.000, según el uso.

A esto se suma la conectividad, hoy prácticamente imprescindible: los planes de fibra óptica cuestan entre $13.000 y $30.000 por mes.

En definitiva, al sumar alquiler, alimentos, servicios, transporte e internet, el número final supera con facilidad el millón y medio de pesos. Así, aunque Tucumán aparezca como una de las ciudades más económicas en comparación nacional, vivir con cierta estabilidad en 2026 exige ingresos cercanos a los $2 millones mensuales.