El acuerdo anunciado por el Gobierno nacional con la empresa estadounidense Meitner Energy para desarrollar un reactor nuclear modular privado en Atucha despertó fuertes críticas de científicos, exfuncionarios y dirigentes de la oposición, que advierten sobre una posible pérdida de soberanía tecnológica y el avance de la privatización del sector nuclear.
Los cuestionamientos se producen en un contexto marcado por despidos en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y el desfinanciamiento de proyectos estratégicos, como el reactor CAREM, desarrollado íntegramente en el país.
La diputada nacional Adriana Serquis, extitular de la CNEA, sostuvo que las decisiones del Gobierno forman parte de un proceso de desmantelamiento de las capacidades científicas y tecnológicas argentinas. Según afirmó, la salida de profesionales especializados debilita al sistema público y favorece el traspaso de conocimiento hacia empresas privadas.
En la misma línea, el exvicepresidente de la CNEA, Diego Hurtado, vinculó la política oficial con un cambio en la estrategia geopolítica del país y cuestionó que se prioricen inversiones extranjeras por sobre el desarrollo de tecnología nacional.
Desde el Congreso, el senador Eduardo «Wado» de Pedro anunció que Unión por la Patria impulsará un proyecto para solicitar la reincorporación de los trabajadores despedidos y defender las capacidades científicas y tecnológicas construidas durante décadas.
Mientras tanto, el Gobierno defendió el convenio con Meitner Energy. El vocero presidencial, Adrián Ravier, aseguró que el proyecto contempla una inversión superior a USD 1.200 millones y destacó que será la primera vez que un reactor de estas características se desarrolle con financiamiento privado, al considerar que representa un paso importante para ampliar la matriz energética y el desarrollo tecnológico del país.
El debate se suma a otras discusiones sobre el futuro del sector nuclear argentino, un área considerada estratégica por su aporte a la producción de energía, la investigación científica y el desarrollo tecnológico.




