Durante su reciente participación en el encuentro internacional Congresales de la Palabra realizado en Tucumán, el reconocido narrador panameño Dagoberto Chung reflexionó sobre el estado actual de la narración oral escénica y el desafío de conectar con el espectador en tiempos dominados por la tecnología.
Chung, integrante de la Red Panameña de Narradores de Historias, admitió que en su país la disciplina aún se encuentra en una etapa incipiente. Según explicó, la narración oral se nutre de la tradición heredada de los ancestros, la literatura y las vivencias personales, combinando la cultura popular con relatos contemporáneos de toda América Latina.
Educar la escucha para reconstruir el encuentro humano
Para el artista, el valor fundamental del cuentacuentos reside en su capacidad de generar un intercambio activo. «Nuestra tarea es educar la escucha de la gente para que la historia termine de construirse en sus mentes y corazones», sostuvo, destacando que un mismo relato genera experiencias totalmente distintas en cada espectador.
Asimismo, enfatizó que la disciplina no busca un mero entretenimiento, sino recuperar los espacios de comunicación directa y presencia humana. En un contexto social donde las interacciones cotidianas están fuertemente mediadas por pantallas y dispositivos digitales, Chung rescató el arte de contar historias como una herramienta esencial para preservar nuestra identidad.




