Atlético Tucumán no levanta cabeza: el efecto Falcioni se hizo esperar en el José Fierro
La llegada de un nuevo técnico suele ser el empujón anímico que un plantel necesita para salir del pozo. Sin embargo, el estreno de Julio César Falcioni en el banco de Atlético Tucumán estuvo muy lejos de esa premisa. En un partido chato y sin muchas ideas, el Decano igualó 1 a 1 frente a Aldosivi y estiró una estadística que duele en 25 de Mayo y Chile, registrando apenas un triunfo en sus últimas diez presentaciones.
Un equipo sin respuestas y un final para el infarto
Lo que se vio en el campo de juego fue la continuidad del momento crítico que atraviesa el equipo. En el primer tiempo, Atlético mostró una de sus peores caras del año frente a un rival que llegaba último y sin victorias en el torneo, pero que aún así logró dominar el trámite por varios pasajes.
Recién en el complemento hubo un atisbo de reacción. A los 55 minutos, un cabezazo de Franco Nicola trajo el empate y algo de alivio a las tribunas. Sobre el cierre, la inercia empujó al dueño de casa hacia el arco rival, pero la noche estaba torcida. Leandro Díaz malogró un penal en la agonía del partido, dejando escapar la chance de maquillar el mal funcionamiento colectivo con una victoria agónica.
El esquema táctico del Emperador
Falcioni apostó por un planteo que buscaba priorizar el orden y frenar la sangría defensiva de los últimos meses. Las decisiones del entrenador pasaron por armar un mediocampo más combativo, juntando a Gabriel Compagnucci y a Nicola por las bandas, y ubicando a Luciano Vallejo en el lateral izquierdo.
El resultado fue un equipo híbrido que se quedó a mitad de camino. Faltó contención para recuperar la pelota y sobraron dudas a la hora de generar juego ofensivo, una obligación ineludible cuando se juega en condición de local.




