Acusaciones de exempleadas en residencias privadas
Dos mujeres que trabajaron para Julio Iglesias en sus propiedades del Caribe denunciaron haber sido víctimas de agresiones sexuales, acoso y maltrato durante el tiempo en que prestaron servicios en sus residencias. Los hechos habrían ocurrido en 2021 y se desarrollaron, según los relatos, en un contexto de aislamiento, fuerte control laboral y relaciones de poder marcadas por la dependencia económica y contractual. Las denunciantes sostienen que el ámbito privado de las mansiones facilitó situaciones de abuso reiteradas y difíciles de denunciar en el momento.
Relatos de un entorno laboral hostil
Las mujeres (una empleada doméstica y una fisioterapeuta) describieron episodios de tocamientos no consentidos, insinuaciones sexuales persistentes, comentarios degradantes y conductas intimidatorias. De acuerdo a sus testimonios, el trato recibido fue acompañado por humillaciones, gritos y exigencias constantes, lo que configuró un clima laboral opresivo. Ambas coincidieron en que el miedo a perder el trabajo y las condiciones de aislamiento influyeron en su silencio inicial, pese al impacto emocional que aseguran haber sufrido.
Investigación judicial y estado del caso
A partir de estas denuncias, se inició una investigación judicial en España para analizar los hechos y determinar eventuales responsabilidades penales. El proceso se encuentra en una etapa preliminar y se desarrolla con carácter reservado. Hasta el momento, el cantante no realizó declaraciones públicas sobre las acusaciones. El avance de la causa dependerá del análisis de los testimonios y de la evaluación judicial de los hechos denunciados.




