El ahora expresidente, Pedro Castillo había anunciado la disolución del Congreso. Asume en su lugar la vicepresidenta Dina Boluarte.

Dina Boluarte asumió la presidencia de Perú luego de que el Congreso aprobara este miércoles con 101 votos la destitución del presidente Pedro Castillo, quien horas antes había disuelto el cuerpo, en una decisión que provocó la renuncia de los ministros de su gabinete y que fue denunciada como un autogolpe de Estado.

En tanto, Castillo fue detenido cuando se presentó en la Prefectura de Lima para pedir garantías, tras abandonar la Casa de Gobierno, y fue trasladado a la Procuraduría.

Por otro lado, las Fuerzas Armadas habían quitado el apoyo al presidente, luego de su anuncio de disolver el Congreso.

De inmediato, el presidente del cuerpo, José Williams, convocó para las 15 (17 de Argentina) a una sesión en la que se le tomó juramento a la vicepresidente Boluarte.

El Congreso de Perú, dominado por la derecha, estaba convocado para votar una moción de destitución de Castillo por «incapacidad moral permanente», una figura constitucional que ya desembocó en la salida de dos mandatarios desde 2018.

Para remover a un presidente, la Constitución de Perú exige 87 votos, una cantidad de la que en principio no disponía la oposición, pero la decisión de Castillo de disolver el cuerpo cambió radicalmente el panorama y finalmente la destitución del mandatario cosechó 101 voluntades.

La decisión de Castillo de disolver el Congreso y decretar un estado de excepción fue considerada como un «golpe de Estado» por congresistas de varias bancadas, que de inmediato trazaron un paralelo con el autogolpe que protagonizó el ex presidente Alberto Fujimori en 1992.

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