El arquero que tocó el cielo con las manos en Qatar 2022 dejó a todos los hinchas argentinos en vilo. Tras la durísima derrota 1 a 0 frente a España en la final del Mundial 2026, Emiliano «Dibu» Martínez compartió un profundo mensaje en sus redes sociales donde agradeció el apoyo, pidió disculpas y dejó la puerta abierta a una posible renuncia al equipo nacional.

«Si es momento de dar un paso al costado»

Después de regresar al país y ser recibido por una multitud en el trayecto desde Ezeiza hasta el predio de la AFA, el arquero del Aston Villa utilizó su cuenta de Instagram para expresar su tristeza. «Soñé que la ganábamos de vuelta, soñé en traerla a la Argentina y hacer historia una vez más», confesó en su publicación.

Sin embargo, la frase que encendió las alarmas de todos los fanáticos tuvo que ver directamente con su futuro defendiendo el arco albiceleste de cara a las próximas eliminatorias: «La verdad es que el dolor es difícil de explicar, queda reflexionar muchas cosas y ver cómo se sigue hacia adelante y si es momento de dar un paso al costado». Para cerrar, el marplatense se disculpó con la hinchada, asegurando que intentó dar lo máximo para ayudar al país y a sus compañeros.

Su actuación en la final y una lesión silenciosa

Durante el decisivo partido ante el conjunto europeo, el arquero de 33 años fue una de las grandes figuras al sostener el empate 0 a 0 durante 106 minutos. Su resistencia recién se quebró en el tiempo suplementario, cuando Ferran Torres logró meterse en el área y marcar el gol que le dio el título a España. A lo largo de todo el torneo, donde la Selección intentó retener la corona, Martínez recibió un total de ocho goles.

Un detalle que enaltece su entrega mundialista es que disputó el certamen arrastrando una lesión. Menos de un mes antes del comienzo de la Copa del Mundo, el Dibu había sufrido la fractura del dedo anular de su mano derecha durante el calentamiento previo a la final de la Europa League. Aunque la situación generó mucha incertidumbre en su momento, el arquero decidió no operarse, continuó atajando con el dedo fracturado y logró completar su preparación para custodiar el arco argentino hasta el último instante del campeonato.