La guerra entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar en las últimas horas tras una nueva serie de bombardeos estadounidenses, mientras que Teherán respondió con ataques contra objetivos militares de Washington en distintos países del Golfo. Según el gobierno iraní, más de 30 civiles murieron desde que se reanudaron las hostilidades.
Se agrava el conflicto en Medio Oriente
El recrudecimiento de los enfrentamientos coincidió con la reimposición del bloqueo naval sobre Irán por parte de Estados Unidos y el cierre del estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más importantes para el comercio mundial de petróleo y gas.
Además, el presidente Donald Trump advirtió que podría ampliar la ofensiva militar si Irán no retoma las negociaciones. Desde Teherán, las autoridades reafirmaron que responderán a cada ataque y aseguraron que sus Fuerzas Armadas actuarán «con toda su capacidad».
Nuevos ataques y víctimas
Entre los blancos de los bombardeos estadounidenses volvió a estar Bushehr, ciudad donde se encuentra la única central nuclear iraní. También fue atacado un cuartel militar en el sudeste del país, donde murieron siete efectivos y se registraron varios heridos.
El gobierno iraní denunció que los ataques buscan provocar la mayor cantidad posible de víctimas y ratificó que habrá una respuesta militar.
En paralelo, Baréin, Kuwait y Jordania fueron alcanzados por ataques iraníes dirigidos contra instalaciones utilizadas por las fuerzas estadounidenses desplegadas en la región.
El estrecho de Ormuz, en el centro de la disputa
La tensión también se trasladó al plano marítimo. Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos informaron que impidieron el paso de buques comerciales con destino a puertos iraníes como parte del bloqueo ordenado por la Casa Blanca.
El conflicto por el estrecho de Ormuz se convirtió en uno de los principales focos de la crisis. Irán sostuvo que mantendrá cerrado el paso hasta que cesen las acciones militares estadounidenses e incluso advirtió que podría extender las restricciones a otras rutas estratégicas de exportación energética.
Preocupación internacional
La ONU expresó su preocupación por las consecuencias humanitarias y económicas del bloqueo, al advertir que millones de personas dependen de esa vía marítima para el transporte de alimentos, medicamentos y otros insumos esenciales.
Mientras tanto, Estados Unidos continúa impulsando gestiones diplomáticas en la región. En ese marco, calificó como «positivas y productivas» las conversaciones entre Israel y Líbano para avanzar en la retirada de tropas israelíes del sur del territorio libanés y reducir la tensión regional.