Las intensas precipitaciones que azotan a Tucumán desde principios de año han provocado un fenómeno hídrico histórico: el dique El Cadillal alcanzó los 605,50 metros de altura, una marca que normalmente se registraba recién a fines de marzo o principios de abril. El embalse llegó a su nivel máximo dos meses antes de lo previsto debido a lo que las autoridades califican como «lluvias extraordinarias».
Un cambio climático drástico
Marcelo Caponio, titular de Sociedad Aguas del Tucumán (SAT), explicó el contraste extremo: «En octubre y noviembre del año pasado tuvimos los peores registros de sequía de los últimos 45 años; no llovió nada. Ahora, todo el acumulado cayó en un mes». Esta transformación radical obligó a la Comisión de Embalse a abrir las compuertas del dique para mantener el nivel de seguridad y evitar que supere su cota máxima absoluta.
La medida generó un espectáculo visual impactante que captó la atención de vecinos y turistas, evidenciando la fuerza del caudal que ingresa desde el norte de la provincia. «Está lloviendo prácticamente todos los días en la zona de Vipos, Trancas y la cuenca que alimenta al río Salí. Ha ingresado muchísimo caudal de agua en los últimos días», detalló Caponio.
Infraestructura bajo presión pero estable
A pesar de la situación crítica, las autoridades mantienen la calma: «El dique se está comportando muy bien. Las reparaciones que se hicieron en la presa lateral número 3 están funcionando y el servicio se presta con total normalidad». Sin embargo, sí se registraron daños colaterales: la crecida del río Chirimayo en el sur de Concepción arrastró la obra civil de una bomba de agua, dejando un pozo inutilizado en medio del cauce.
Alerta por el fin de semana
El panorama sigue siendo preocupante: los pronósticos anticipan más de 100 milímetros de lluvia entre el sábado y el domingo. Ante esta perspectiva, se dio aviso al Ministerio del Interior y a Defensa Civil para monitorear las crecidas en la cuenca del río Salí y prevenir desbordes en zonas ribereñas, especialmente considerando que también el dique Escaba ha comenzado a liberar agua.
Solución de largo plazo: un dique de cola
Para enfrentar estos desafíos históricos, SAT avanza junto a la Universidad Nacional de Tucumán y el CFI en el proyecto ejecutivo de un «dique de cola». Esta obra buscará solucionar el problema de los sedimentos que reducen la capacidad del embalse, mejorando la gestión hídrica y garantizando la provisión de agua en toda la provincia a futuro.




