Mientras muchas familias y gobiernos aprietan el cinturón por el impacto de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, hay sectores y compañías que están celebrando números récord en sus balances.
La incertidumbre, el cierre del estrecho de Ormuz y la fuerte suba de los precios de la energía están generando perdedores, pero también grandes ganadores. Acá te contamos los principales.
1. Petróleo y gas: el boom de la volatilidad
El gran protagonista es el crudo. Con el tránsito por Ormuz prácticamente frenado, los precios se dispararon y las petroleras europeas con fuertes divisiones de trading se llevaron la mejor parte.
- BP más que duplicó sus ganancias en el primer trimestre, llegando a US$3.200 millones gracias al excelente desempeño de su área de operaciones en mercados.
- Shell superó ampliamente las expectativas con US$6.920 millones en el primer semestre.
- TotalEnergies creció casi un 33% y alcanzó los US$5.400 millones.
Las americanas ExxonMobil y Chevron sufrieron más por las disrupciones, pero aun así superaron pronósticos y esperan mejorar a medida que el petróleo se mantenga alto.
2. Bancos de inversión: negocio con la volatilidad
Los grandes bancos de Wall Street también están en la cima. La incertidumbre hizo que los inversores movieran miles de millones: vendiendo lo riesgoso y buscando refugio en activos más seguros.
JP Morgan registró un récord de US$11.600 millones solo en su división de mercados en los primeros tres meses, lo que ayudó al banco a lograr su segunda mejor ganancia trimestral de la historia. Los «Seis Grandes» de EE.UU. en conjunto reportaron ganancias por US$47.700 millones. Morgan Stanley y Goldman Sachs fueron especialmente beneficiados por el volumen de operaciones.
3. Industria de la defensa: pedidos a full
Como era de esperar, las empresas de armas y sistemas de defensa viven un momento dulce. Gobiernos de Europa y Estados Unidos aceleran compras para reponer arsenales y cerrar brechas.
BAE Systems anticipa crecimiento en ventas y ganancias por el aumento global del gasto en defensa. Lockheed Martin, Boeing y Northrop Grumman cerraron el trimestre con órdenes pendientes récord.
4. Energías renovables: el efecto rebote
Paradójicamente, el conflicto también impulsa la transición energética. La inestabilidad del petróleo hace que inversores y consumidores miren con más interés las alternativas.
NextEra Energy subió fuerte, las danesas Vestas y Orsted reportan buenos números, y en Reino Unido Octopus Energy vio un aumento del 50% en la venta de paneles solares desde fines de febrero. Además, los precios altos de la nafta aceleran la demanda de vehículos eléctricos, sobre todo de fabricantes chinos.
En resumen, mientras el conflicto genera dolor económico para muchos, estos sectores y empresas están convirtiendo la volatilidad y el miedo en ganancias millonarias. Una cara menos contada de la guerra.




