En medio de la creciente tensión por el control del estrecho de Ormuz, las Fuerzas Armadas de Irán endurecieron su discurso contra Estados Unidos y aseguraron que no abandonarán su posición hasta conseguir la “derrota completa” de Washington en la región.
El Estado Mayor iraní sostuvo que Teherán impedirá que Estados Unidos vuelva a establecer bases en Medio Oriente y advirtió que sus fuerzas no permitirán el regreso de Washington al golfo Pérsico, el mar de Omán ni el estrecho de Ormuz.
Irán endureció su postura por el estrecho de Ormuz
El comandante en jefe del Ejército iraní, Amir Hatami, afirmó que la salida de Estados Unidos de Medio Oriente “ya se ha hecho realidad” y aseguró que las fuerzas estadounidenses ya no tienen autorización para ingresar a esas zonas estratégicas.
“Las bases estadounidenses no podrán volver a la situación anterior e Irán jamás permitirá que eso ocurra”, sostuvo Hatami durante un acto oficial.
El militar también destacó la importancia estratégica del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte internacional de petróleo, y afirmó que su control constituye una de las condiciones de Teherán para poner fin al conflicto.
La posición iraní contradice las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien aseguró que Washington mantiene el control de la zona y llegó a plantear que el estrecho podría convertirse en territorio estadounidense después de una eventual derrota de Irán.
Las negociaciones de paz quedaron estancadas
Irán y Estados Unidos habían alcanzado el 17 de junio un memorándum de entendimiento que contemplaba el cese de las operaciones militares y un plazo de 60 días para avanzar hacia un acuerdo definitivo.
Sin embargo, las hostilidades se reanudaron el 7 de julio, después de que Washington acusara a Teherán de atacar embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz. Desde entonces, ambos gobiernos se responsabilizaron mutuamente por el incumplimiento del acuerdo.
El canciller iraní, Abás Araqchí, sostuvo que el memorándum significó el “fin de la guerra” y no simplemente un alto el fuego. Además, aseguró que Estados Unidos violó el entendimiento y afirmó que por el momento no existe una decisión para retomar las negociaciones.
En este contexto, Teherán mantiene cerrado el paso por Ormuz desde mediados de julio, mientras Estados Unidos sostiene un bloqueo naval sobre puertos y embarcaciones iraníes. Irán reclama el levantamiento del bloqueo y la posibilidad de volver a comercializar su petróleo a cambio de reabrir el estratégico estrecho.
Irán ofreció una recompensa por soldados estadounidenses
En paralelo al endurecimiento de las declaraciones oficiales, el Ejército iraní anunció una recompensa de 30.000 dólares para cualquier ciudadano que capture o mate y entregue a un soldado estadounidense.
Hatami explicó que la medida fue impulsada por numerosas solicitudes de ciudadanos que buscaban aportar económicamente al conflicto. En el caso de que la acción fuera realizada por una mujer, la recompensa anunciada sería el doble, de 60.000 dólares.
El anuncio se conoció apenas dos días después de que Trump afirmara que, tras una eventual derrota de Irán, Estados Unidos podría declarar al estrecho de Ormuz como territorio propio.
“No se puede conquistar con un tuit ni con portaaviones”
La respuesta iraní no tardó en llegar. El viceministro de Exteriores para Asuntos Jurídicos e Internacionales, Kazem Gharibabadi, rechazó las declaraciones del mandatario estadounidense y defendió la soberanía iraní sobre la estratégica vía marítima.
“El estrecho de Ormuz no se puede conquistar con un tuit ni con portaaviones”, afirmó el funcionario, quien agregó que Irán no se dejará intimidar por las amenazas ni por las demostraciones de fuerza.
Gharibabadi insistió en que el estrecho “ha sido, es y seguirá siendo iraní” y advirtió que Teherán mantendrá el bloqueo mientras Estados Unidos no reconozca su derrota y abandone sus pretensiones sobre la zona.
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