El sistema de salud de Cisjordania atraviesa una de sus etapas más críticas debido al impacto de las restricciones económicas y administrativas impuestas por Israel, una situación que compromete el funcionamiento de hospitales, limita el acceso a medicamentos y dificulta la atención de miles de pacientes.

Organismos humanitarios y profesionales de la salud advierten que la combinación de bloqueos, controles sobre la circulación de bienes y personas, y las dificultades para transferir recursos financieros ha generado una profunda crisis en los servicios sanitarios palestinos.

Hospitales y centros de salud enfrentan faltantes de insumos esenciales, demoras en la incorporación de equipamiento médico y crecientes dificultades para sostener el pago de salarios al personal sanitario. A ello se suman las restricciones que afectan el traslado de pacientes y profesionales entre distintas localidades de Cisjordania y hacia centros de mayor complejidad.

Impacto en la población y contexto del conflicto

Las organizaciones internacionales sostienen que el deterioro del sistema sanitario impacta especialmente en pacientes con enfermedades crónicas, personas que requieren tratamientos especializados y sectores vulnerables, cuya atención depende de servicios públicos con recursos cada vez más limitados.

Desde el gobierno israelí argumentan que las medidas responden a necesidades de seguridad y al contexto del conflicto, mientras que las autoridades palestinas denuncian que las restricciones constituyen una forma de presión económica que agrava la crisis humanitaria en los territorios ocupados.

La situación sanitaria se desarrolla en paralelo a un aumento de la violencia en Cisjordania, donde las operaciones militares, los enfrentamientos y las restricciones de movilidad complican aún más el acceso de la población a la atención médica.

Diversos organismos internacionales reiteraron el llamado a garantizar el funcionamiento de los servicios de salud y el acceso sin obstáculos a medicamentos, equipos médicos y asistencia humanitaria. También reclamaron el respeto del derecho internacional humanitario y la protección de la población civil en medio de un conflicto que continúa deteriorando las condiciones de vida en los territorios palestinos.