River volvió a tropezar, esta vez frente a Argentinos Juniors, y profundizó su delicado presente futbolístico con Marcelo Gallardo nuevamente al mando del equipo.
El conjunto de Núñez mostró un rendimiento muy por debajo de lo esperado y la paciencia de los hinchas comenzó a agotarse. La derrota no solo dejó preocupación por el nivel de juego, sino que además estiró una racha negativa que ya se transformó en un dato alarmante.
Con este resultado adverso, River alcanzó los 18 partidos consecutivos sin poder ganar luego de comenzar perdiendo. Una tendencia que expone la dificultad del equipo para reaccionar ante la adversidad.
La última vez que logró revertir un marcador fue el 6 de noviembre de 2024, cuando dio vuelta el resultado y venció 3-2 a Instituto. Desde entonces, el balance es contundente: 13 derrotas y cinco empates cada vez que arrancó abajo en el marcador.
El panorama se agrava aún más si se observa otro dato estadístico: en las últimas 10 ocasiones en que recibió el primer gol, River perdió todos los encuentros. Ni siquiera consiguió rescatar un empate, un síntoma claro de la fragilidad anímica y futbolística que atraviesa el equipo en esta etapa.




