La OMS declara emergencia global por el brote de ébola en Congo

La Organización Mundial de la Salud declaró como emergencia sanitaria internacional el brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo, luego del aumento de casos y del riesgo de expansión regional.

El foco principal está en la provincia de Ituri, donde ya se registraron cientos de casos sospechosos y decenas de muertes. Además, el virus comenzó a cruzar fronteras: Uganda confirmó contagios y también apareció un caso en Kinshasa, la capital congoleña.

La situación preocupa especialmente porque el brote corresponde a la cepa Bundibugyo, para la cual todavía no existen vacunas ni tratamientos aprobados.

Entre los síntomas iniciales aparecen fiebre, dolores musculares, fatiga y dolor de garganta. En cuadros más graves, la enfermedad puede provocar hemorragias internas, fallas orgánicas y una elevada tasa de mortalidad.

La OMS advirtió que el contexto social y político agrava el escenario. La movilidad constante de personas, la crisis humanitaria, las zonas mineras y la precariedad de muchos centros de salud aumentan el riesgo de propagación rápida.

Frente a este panorama, el organismo internacional pidió reforzar controles sanitarios, sistemas de vigilancia epidemiológica y protocolos de aislamiento en los países vecinos. Sin embargo, aclaró que no recomienda cerrar fronteras ni restringir viajes, ya que considera que esas medidas suelen responder más al miedo que a criterios científicos.

El director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, reconoció que todavía existe incertidumbre sobre el alcance real del brote y la cantidad total de personas infectadas.

El ébola fue detectado por primera vez en 1976 en territorio congoleño y desde entonces provocó múltiples brotes en África. Se transmite por contacto directo con fluidos corporales y mantiene una de las tasas de mortalidad más altas entre las enfermedades infecciosas.

El antecedente más grave en el país ocurrió entre 2018 y 2020, cuando murieron cerca de 2.300 personas. Ahora, las autoridades sanitarias buscan evitar que la situación vuelva a escalar a niveles similares.