El Presidente lanzó su reforma judicial en una cárcel, apuntando contra el «garantismo». Bullrich detalló aumentos de penas para homicidios, narcotráfico y corrupción.
En un marco simbólico ineludible, el presidente Javier Milei presentó este miércoles en el Penal de Ezeiza el proyecto de su nuevo Código Penal, una reforma de fondo que promete «tolerancia cero» y penas más duras. Ante un auditorio de funcionarios y en medio de la polémica por los vínculos de su candidato José Luis Espert, Milei envió un mensaje directo al Congreso, donde la oposición tiene la llave para aprobar o rechazar la iniciativa.
“El país necesita tolerancia cero, que el que las hace las paga, que los juicios se hagan rápido y los delincuentes cumplan la condena donde corresponde: en la cárcel”, afirmó el Presidente, cargando contra lo que llamó «años de garantismo» que, según él, «ataron de manos» a las fuerzas de seguridad y la Justicia.
El mensaje al Congreso: «Depende del poder Legislativo»
Milei fue claro al señalar que el destino de su reforma está en manos de los legisladores, en un contexto donde el oficialismo es minoría. “Si logramos aprobar estas reformas, quienes delinquen la van a pagar en serio. Pero que este conjunto de reformas se implemente o no, dependen directamente del Congreso de la Nación”, afirmó.
Y fue más allá, trazando una línea divisoria: “Depende de quienes estén sentados en las butacas del poder Legislativo, tengan la vocación de ponerse del lado de las víctimas y no del lado de los delincuentes (…) no hay puntos medios”. El mandatario también apuntó contra la llamada «doctrina Zaffaroni», a la que acusó de «invertir la carga de la prueba» y tratar al victimario como una víctima de la sociedad.
Los detalles de Bullrich: agravamiento de penas y nuevos delitos
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, fue la encargada de detallar los puntos centrales de la reforma en un discurso más extenso que el del Presidente. Los ejes principales son:
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Homicidios: El homicidio simple tendrá penas más altas, y el homicidio agravado aumentará de 10 a 30 años de prisión. «La vida es el valor más sagrado», justificó.
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Portación de armas: Tanto la portación de armas de fuego sin permiso como de armas blancas serán delitos no excarcelables, con agravantes si hay antecedentes.
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Hurto y robo: Bullrich calificó la situación actual del hurto como «una vergüenza». Ahora tendrá una pena de hasta 3 años, mientras que un robo común tendrá una condena de 3 a 12 años de prisión.
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Usurpación: Se buscará que la restitución de la propiedad privada usurpada sea «inmediata».
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Falsas denuncias: Por primera vez se incorporará al Código la figura de la falsa denuncia, especialmente cuando se vincula a delitos sexuales o restricción de contacto familiar.
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Corrupción: Se agravarán las penas para delitos de cohecho y corrupción para altos funcionarios. “El que roba va en cana”, sentenció.
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Delitos complejos: También se incrementarán las penas para el narcotráfico, la trata de personas, el crimen organizado y la pornografía infantil.
Bullrich finalizó asegurando que con esta reforma, “el 82% de los delitos serán de prisión efectiva. Es verdad que el que las hace las paga”, concluyó, reforzando el lema elegido para la presentación.




