El respaldo oficial sorprende

Aunque José Luis Espert está señalado por financiamiento vinculado al narcotráfico, el Gobierno decidió mantenerlo como cabeza de lista para Buenos Aires dentro de La Libertad Avanza. Esta decisión —que muchos consideran inexplicable— desató críticas internas y externas.

Desde el entorno oficial aseguran que no hubo coincidencias intencionales, pero la insistencia en sostener su candidatura ya genera un fuerte desgaste político.

Las acusaciones contra Espert y la conexión con Machado

Documentos de la Fiscalía de Texas revelan que Espert habría recibido 200 mil dólares, además de un avión privado y una camioneta blindada, del empresario Fred Machado, hoy acusado de narcotráfico internacional, lavado de dinero y estafas millonarias.

Cuando este escándalo emergió, Espert argumentó que su campaña fue financiada por una mina en Guatemala —propiedad de Machado— y que esos aportes fueron gestionados por terceros. Pero esos intermediarios también lo contradijeron.

La red de relaciones no se limita al peronismo ni a la derecha: en Rosario, por ejemplo, las conexiones entre narcos, policías y funcionarios políticos comenzaron a investigarse hace tiempo.

¿Por qué sostenerlo?

La provincia de Buenos Aires es el distrito electoral más importante del país. Para el oficialismo, tener una cabeza de lista con cuestionamientos evidencia una apuesta especialmente arriesgada.

Algunos analistas interpretan que bajarlo ahora podría interpretarse como un gesto de debilidad, mientras que mantenerlo —aunque dañe la imagen pública— subraya la tesis de lealtad al núcleo duro del espacio político.

Espert, políticamente débil más allá del escándalo, podría convertirse en un factor de arrastre negativo para el oficialismo si no se gestiona con cautela.