Escándalo de Espert y las sombras del narcotráfico

La renuncia de José Luis Espert a su candidatura por La Libertad Avanza en las legislativas del 26 de octubre destapó una olla. El diputado recibió U$S200.000 de Federico “Fred” Machado, un narco con pedido de extradición a EE.UU. Espert, que usó aviones de Machado en 2019 y tiene lazos con Diego Spagnuolo, exfuncionario cercano a Milei, no es un caso aislado. Francisco Oneto, abogado de Milei, también defiende a Machado, tejiendo una red que conecta política y crimen.

Una narrativa de guerra que esconde complicidades

El gobierno de Milei grita “cárcel o bala” contra el narco, pero los hechos pintan otra cosa. La designación de Diego Santilli (PRO) como reemplazo de Espert no limpia la imagen: su gestión en Seguridad bonaerense se vinculó al caso “Scapolán”, que expuso nexos entre fiscales, policías y narcos. Además, Cristian Ritondo, aliado clave de LLA-PRO, fue señalado por proteger esas redes. Mientras, los Lugones, ligados a Santiago Caputo y Karina Milei, están bajo la lupa por contratos opacos en Salud y el escándalo del fentanilo, que dejó más de 100 muertos en 2025.

Militarización, puertos y el juego de la DEA

La “guerra al narcotráfico” de Milei, con Patricia Bullrich y Luis Petri al frente, trajo tropas a Rosario, Salta y Misiones, y la DEA opera con libertad en el norte, entrenando grupos que responden más a EE.UU. que a Argentina. La cesión de control en la Hidrovía y los puertos privados, que concentran el 80% del comercio exterior, facilita la salida de cocaína a Europa y África. Lejos de combatir el narco, el gobierno parece allanarle el camino, mientras reprime a sectores populares bajo la excusa del “terrorismo narco”.