Optimismo familiar tras el segundo puesto

Mounir Nasraoui, el papá de Lamine Yamal, no se achicó después de que su hijo quedara segundo en el Balón de Oro 2025, detrás de Ousmane Dembélé. Con 39 años y raíces marroquíes, salió del Théâtre du Châtelet en París con un mensaje cargado de confianza: «Un saludo a toda España, el próximo año es nuestro». Fue la voz principal de la familia, que lo acompañó en la gala junto a la abuela del joven delantero del Barcelona.

Reacción ganadora en la alfombra roja

Lejos de amargarse, Nasraoui mostró una actitud triunfadora. Sonriente y con un estilo descontracturado, aplaudió y gritó «¡vamos, vamos!» como si estuviera en la cancha. Esta energía no fue solo consuelo: se interpretó como un apoyo total al talento de Lamine, quien a sus 18 años ya es un crack indiscutido.

Mirada al futuro con Mundial en vista

El contexto juega a favor: en 2026 hay Mundial y España, con Yamal como estrella, pinta para candidata fuerte. La familia no duda de que vendrán más logros. Mientras Dembélé festejaba su premio, Nasraoui dejó claro que la historia de su hijo recién arranca y que el Balón de Oro podría ser suyo pronto.