¡Che, qué cómodo es pagar sin tocar nada! En Argentina, los pagos por aproximación con tarjetas y celulares están explotando, gracias a la expansión en subtes y colectivos. Es una movida global que simplifica la vida diaria.

El boom de la tecnología NFC en el país

Los pagos sin contacto, usando NFC, se volvieron furor para compras cara a cara. Empresas como Payway reportan que el 80% de sus transacciones presenciales ya van por este camino, y representan más del 45% del total. Fiserv, por su lado, vio un 25% de operaciones en julio vía NFC, con un salto enorme comparado al año pasado y un crecimiento steady mes a mes.

La onda empezó con tarjetas físicas, pero ahora invade celulares y gadgets. Ualá, que sumó Google Pay hace tres meses, dice que el 16% de sus pagos presenciales ya se hacen desde el teléfono.

Sectores que lideran la adopción

El transporte público es el rey: un 40% de los pagos NFC van ahí, seguido por supermercados (39%), comidas rápidas (35%) y restaurantes (24%). En los subtes de Buenos Aires, según Sbase, el 36% de los viajes en junio se pagaron con métodos nuevos, y el 30% fue puro NFC con tarjetas o celulares.

Una tendencia global con potencial local

Argentina se suma al furor mundial de pagos contactless, que crecieron más del 50% desde 2020. En Europa, superan el 85% de las transacciones. Acá hay margen para más: expertos de Accenture sugieren potenciar la difusión, reforzar la seguridad y simplificar todo, sumado a promos que enganchen. En Ualá, notan que el 40% de los usuarios probaron por un beneficio, pero la clave es la experiencia para que sigan usándolo.