Paraguay: renunció Santiago Peña y quedó bajo presión el modelo económico que elogia Milei

El presidente paraguayo dejó el cargo en medio del colapso de Ueno Bank, una crisis que afectó a casi tres millones de clientes y abrió investigaciones sobre sus vínculos con la entidad. La dimisión también reavivó el debate sobre el rumbo económico de Paraguay, que Javier Milei había presentado como una referencia para la Argentina.

La crisis financiera y política de Paraguay terminó con la renuncia de Santiago Peña. El mandatario presentó su dimisión el jueves 5 de noviembre, mientras avanzaba en el Congreso un proceso de juicio político en su contra por el escándalo de Ueno Bank, una de las principales entidades financieras del país.

El caso tuvo repercusiones que exceden las fronteras paraguayas. Peña era uno de los principales aliados regionales de Javier Milei, quien había destacado en reiteradas oportunidades la política económica de su gobierno y señalado a Paraguay como un ejemplo para la Argentina.

La salida del mandatario se produjo luego de que el Banco Central interviniera Ueno Bank por problemas de solvencia. La entidad contaba con alrededor de 2,9 millones de clientes en un país de poco más de seis millones de habitantes. La medida dejó a numerosos usuarios sin acceso a sus depósitos y desató reclamos en las calles de Asunción.

Una crisis bancaria que llegó al Congreso

Peña anunció su renuncia mediante un mensaje difundido en redes sociales. Argumentó que su decisión buscaba preservar la estabilidad del país y evitar que la disputa por su continuidad interfiriera en la búsqueda de soluciones para las familias afectadas.

Sin embargo, la dimisión no frenó las actuaciones institucionales. La Cámara de Diputados aprobó avanzar con el juicio político, mientras que el Ministerio Público anunció que incorporará al expresidente a las investigaciones penales vinculadas con Ueno Bank.

Las causas incluyen presuntas irregularidades en la supervisión de la entidad, la colocación de fondos públicos en el banco y el accionar de funcionarios del Banco Central. Peña aseguró que colaborará con la Justicia y negó haber cometido irregularidades.

El impacto de la intervención bancaria alcanza a millones de usuarios. El Banco Central paraguayo detectó que el índice de solvencia de Ueno había caído por debajo de la mitad del mínimo exigido, luego de realizar ajustes en sus estados financieros. La situación también generó preocupación por los fondos públicos que administraba la entidad.

Las internas del Partido Colorado

La renuncia de Peña también está atravesada por las disputas dentro del Partido Colorado, fuerza política que gobierna Paraguay desde hace más de siete décadas, con la excepción del período de Fernando Lugo.

El analista Idilio Méndez, magíster en Proyectos de Inversión de la Universidad Nacional de Asunción, sostuvo que el conflicto no puede explicarse únicamente por el escándalo bancario. Según señaló, las tensiones entre Peña y el expresidente Horacio Cartes, actual titular del Partido Colorado, se profundizaron por diferencias sobre la conformación de la fórmula presidencial para las próximas elecciones.

En ese escenario, el caso Ueno Bank habría expuesto los desacuerdos internos y las sospechas sobre el funcionamiento de la entidad. Para Méndez, el malestar social también responde a cuestionamientos por la corrupción y a problemas que afectan a distintos sectores de la población.

La crisis financiera reavivó, además, los temores por sus consecuencias sobre los ahorristas. Mientras los depósitos de menor volumen cuentan con una garantía legal, quienes tienen sumas superiores podrían depender de la liquidación de los activos del banco para recuperar su dinero, un proceso que podría prolongarse durante años.

El modelo paraguayo que reivindicó Milei

La salida de Peña representa un golpe político para uno de los gobiernos que Milei había tomado como referencia. Durante sus intervenciones públicas, el presidente argentino elogió el rumbo económico paraguayo y destacó sus indicadores de inflación, crecimiento y atracción de inversiones.

En una visita a Paraguay, durante la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), Milei sostuvo que el país vecino había logrado resultados económicos a partir de su orientación liberal. También había celebrado el reconocimiento de Paraguay con el grado de inversión otorgado por una calificadora internacional.

Ahora, la crisis de Ueno Bank y la renuncia de Peña colocan esos elogios en el centro de la discusión política argentina. La oposición recordó las declaraciones del mandatario y cuestionó que presentara a la administración paraguaya como un ejemplo.

El caso también abrió interrogantes sobre los vínculos entre el sistema financiero, los fondos públicos y los espacios políticos internacionales. Según una investigación del medio español Diario Red citada por Página/12, Ueno Bank habría financiado actividades vinculadas con sectores de la derecha internacional, entre ellas la Hispanic Prosperity Gala, realizada en Mar-a-Lago, Florida.

La crisis paraguaya combina así un problema financiero de gran alcance, investigaciones judiciales y una disputa dentro del partido gobernante. Sus consecuencias todavía están abiertas, tanto para los ahorristas afectados como para el escenario político regional.