El conflicto salarial entre los choferes de colectivos y las empresas de transporte sumó un nuevo capítulo en Tucumán. La UTA ratificó un paro nacional que podría afectar al servicio urbano en la provincia, aunque todavía existe una instancia de diálogo que podría evitar la medida de fuerza.
El gremio reclama que los trabajadores tucumanos reciban un incremento salarial similar al acordado para los choferes del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Según explicó el secretario general de UTA Tucumán, César González, el pedido busca reducir la brecha salarial existente entre los trabajadores de distintas regiones del país.
En el AMBA, el salario de un conductor, con los aumentos acordados, parte de alrededor de $2,3 millones, una cifra que los trabajadores tucumanos pretenden utilizar como referencia para la negociación.
Empresarios: «No es una cuestión de voluntad»
Desde la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (Aetat) reconocieron el reclamo salarial, pero advirtieron que las empresas locales no están en condiciones de afrontar un incremento de las mismas características que el AMBA.
Jorge Berretta, vicepresidente de Aetat, explicó que existen diferencias importantes en el esquema de financiamiento del transporte. Mientras las empresas metropolitanas reciben subsidios de mayor magnitud, el escenario tucumano está marcado por dificultades económicas, una menor cantidad de pasajeros y el impacto de las aplicaciones de transporte.
«Esto del aumento salarial no es una cuestión de voluntad», planteó Berretta, aunque aseguró que el sector está dispuesto a sentarse a negociar con el gremio.
Una reunión clave para definir si habrá paro
Las partes tienen prevista una reunión durante este jueves a las 11, que podría ser determinante para destrabar el conflicto. Desde Aetat señalaron que harán «todo lo posible» para evitar que la medida de fuerza afecte al transporte público tucumano.
A esto se suma la posibilidad de que el Gobierno dicte la conciliación obligatoria, una herramienta que permitiría suspender temporalmente el paro y abrir un período formal de negociación entre empresarios y trabajadores.
Desde la UTA también dejaron abierta la puerta al acuerdo. González sostuvo que, si las conversaciones permiten alcanzar una solución, la medida podría quedar sin efecto en Tucumán.
Por ahora, el conflicto permanece abierto y miles de usuarios están pendientes de lo que ocurra en las próximas horas. La negociación salarial y una eventual conciliación obligatoria serán las claves para determinar si finalmente habrá paro de colectivos en la provincia.




