Isabel Preysler, la figura central del jet-set español, ha lanzado su autobiografía, «Mi verdadera historia», generando una controversia que cruza la prensa del corazón con el mundo de la alta cultura. El motivo: la publicación de ocho cartas de amor manuscritas de su última pareja, el fallecido Premio Nobel Mario Vargas Llosa. La decisión ha provocado la previsible incomodidad de la familia del escritor, quien ya no puede consentir ni oponerse a la revelación de su intimidad.
«Desmentidos y cartas de amor»
En su libro, Preysler (74 años) repasa sus mediáticas relaciones con Julio Iglesias, Carlos Falcó y Miguel Boyer. Sin embargo, dedica un capítulo íntegro al autor peruano, titulado «Desmentidos y cartas de amor». El objetivo declarado es tomar control de su propia narrativa y, específicamente, desmentir la versión de que Vargas Llosa fue infeliz durante los casi ocho años de relación.
«Pertenecíamos a mundos diferentes, pero tengo que desmentir rotundamente que él se sintiera desgraciado con el mío. Es imposible ocultar la infelicidad durante ocho años», escribe Preysler. Como prueba de esa felicidad, incluye las misivas del Nobel y algunas cartas de ella donde daba por terminada la relación.
El contenido de las cartas
Las cartas revelan a un Vargas Llosa apasionado, lejos de la imagen puramente intelectual. En los extractos publicados, el escritor expresa:
- “Te echo mucho de menos y pienso todo el día en la felicidad que será volver a verte. Nunca imaginé que me harías tanta falta…».
- “Nunca he estado tan seguro sobre nada como lo estoy contigo. Te quiero y nada me haría más feliz que pasar todo lo que me queda de vida a tu lado…».
- “Qué revolución has causado en mi vida, amor mío. Cuando menos lo esperaba, ocurrió lo que ocurrió y fue como si empezara a vivir de nuevo”.
Durante la presentación, Preysler se defendió de las previsibles acusaciones: aseguró que las cartas son suyas y, por lo tanto, puede publicarlas. Afirmó además que «otras cartas, las más íntimas y cariñosas», las guarda para sí misma.
El debate ético y la reacción familiar
La publicación reaviva el eterno debate sobre los límites entre lo público y lo privado, especialmente cuando una de las partes ha fallecido. La prensa española ya captó la reacción de Álvaro Vargas Llosa, hijo del escritor, quien, perseguido por los reporteros de farándula en Madrid, respondió con sarcasmo: «Seguro que estáis aquí por razones culturales y literarias», antes de retirarse.
El caso recuerda a otras polémicas literarias, como las de Emanuel Carrére o Karl Ove Knausgard, que utilizaron sus relaciones privadas como material de «autoficción». La pregunta que queda servida es si esta publicación aporta al legado literario del Nobel, como sucedió con las cartas de Kafka publicadas por Max Brod, o si pertenece exclusivamente al ámbito de la prensa rosa.




