Los niveles de atraso en el pago de deudas bancarias alcanzaron cifras inéditas. Según el último informe del Banco Central de la República Argentina (BCRA) correspondiente a enero de 2026, la morosidad en préstamos destinados a las familias superó los dos dígitos, marcando el nivel más alto desde el inicio de la serie estadística en 2010.
A nivel general, el sistema financiero registró una irregularidad del 6,4% sobre la cartera total (0,8 puntos más que el mes anterior). Sin embargo, el segmento de individuos es el que presenta mayor deterioro, alcanzando un 10,6% de pagos atrasados.
El desglose de la morosidad en préstamos al consumo
El atraso en los pagos de las familias registró un incremento interanual de 7,9 puntos porcentuales respecto a enero de 2025. Las líneas de financiamiento orientadas al consumo directo y de corto plazo son las más afectadas por la falta de pago:
- Préstamos personales: Registran el mayor índice de atraso con un 13,2% del total, acumulando un alza interanual de 9,7 puntos.
- Tarjetas de crédito: Alcanzaron un 11% de irregularidad, lo que representa una suba de 9 puntos respecto al mismo mes del año anterior.
- Créditos prendarios: Las líneas ajustadas por UVA llegaron al 8,2% (tras sumar 5,7 puntos en 12 meses), mientras que las líneas prendarias generales se ubicaron en un 6,3%.
- Hipotecarios: Mantienen el ratio más bajo del segmento con un 1,3% de incumplimiento, aunque acumulan cuatro meses consecutivos de incrementos.
La situación en el sector corporativo
En el caso de las empresas, la irregularidad total se ubicó en el 2,8% del financiamiento otorgado. Si bien el porcentaje es estadísticamente menor al de las familias, informes de consultoras privadas señalan que el indicador se triplicó en el último año y que el 12,9% de las firmas ya presenta al menos una deuda en situación irregular.
Dentro del sector corporativo, las líneas comerciales con mayor nivel de atraso son los créditos hipotecarios (4,7%) y prendarios (4,1%). Por su parte, los instrumentos utilizados para financiar capital de trabajo, como los adelantos en cuenta corriente y el descuento de documentos, mantienen índices del 2,8% y 2,3% respectivamente.
Los analistas del sector advierten que la contracción de la actividad y la caída del poder adquisitivo podrían profundizar esta morosidad en préstamos durante la consolidación de los datos correspondientes a los meses de febrero y marzo.




