Aumento constante y foco en jóvenes

La Argentina atraviesa un brote sin precedentes de Sífilis: en 2024 se registraron 36.917 casos, y en las primeras 44 semanas de 2025 ya suman 36.702, casi igualando el número del año anterior.
La mayor parte de los contagios afecta a personas jóvenes: el 76 % corresponde a quienes tienen entre 15 y 39 años, con picos en el grupo de 20 a 24 años.

El fenómeno no comenzó ayer: la tasa nacional pasó de 56,1 por cada 100.000 habitantes en 2019 a 93 en 2024 —un salto del 65,8 % en cinco años.

Por qué se disparan los contagios

Especialistas y autoridades advierten que no hay una causa única: la combinación de factores incluye un uso más relajado del preservativo, dificultades de acceso al sistema de salud, subregistro de síntomas —muchas veces leves o invisibles— y demoras para realizar diagnósticos.
Además, las desigualdades sociales entorpecen la detección temprana: en sectores vulnerables, la falta de orientación e infraestructura sanitaria hace que muchos casos pasen sin ser tratados.

Riesgos y desafíos sanitarios

La sífilis no tratada puede derivar en complicaciones graves: aumenta la posibilidad de contagio de VIH, y en embarazadas eleva el riesgo de problemas fetales o partos con complicaciones.
Para frenar el avance, los expertos reclaman un refuerzo urgente de políticas de prevención: testeos accesibles, campañas de educación sexual sin estigma y distribución gratuita de preservativos.

Qué hace el sistema sanitario

El Ministerio de Salud de la Nación activó nuevas estrategias: actualizó los protocolos de diagnóstico, distribuye pruebas rápidas donde hay más casos y capacita al personal de salud para detectar infecciones de forma ágil.
Organizaciones civiles como AHF Argentina y Fundación Huésped colaboran con campañas de concientización y promueven el acceso gratuito a tests, especialmente en jóvenes y comunidades vulnerables.