Un arranque complicado que marcó el partido
River comenzó con una estrategia de cinco defensores ante Palmeiras, confiando en contener a un rival fuerte. Pero los huecos entre líneas fueron evidentes, y apenas a los 5 minutos Gustavo Gómez abrió el marcador de cabeza tras un tiro de esquina. Desde ahí, el equipo brasileño dominó la mitad de cancha y generó peligro constante, mientras River no encontraba fluidez.
Sin ideas claras ni contundencia
En el primer tiempo River casi no inquietó: solo a los 39 minutos Rivero probó de media distancia. Y el segundo gol de Palmeiras llegó luego de una pérdida en defensa, cuando Vitor Roque escapó por la izquierda y definió ante Armani. Los cambios en el segundo tiempo —con Martínez Quarta por Díaz y Quintero ingresando— le dieron algo de proyección ofensiva, pero nunca llegó la profundidad necesaria.
Un final con esperanza parcial
Ya con el tiempo encima, el equipo de Gallardo descontó al minuto final gracias a un remate desviado, pero el 2-1 es poco para pensar en clasificar cómodamente. Ahora la eliminatoria se define en San Pablo, donde River deberá remontar frente a un Palmeiras confiado y peligroso. No hay margen de error.




