San Martín se impuso 1-0 ante Gimnasia y Tiro gracias al gol de Santiago Briñone, tras una gran acción individual de Alan Cisnero. El triunfo le permitió sumar tres puntos importantes, aunque el equipo de Alejandro Orfila volvió a dejar algunas dudas en su funcionamiento.
El partido se destrabó en el complemento. Cisnero encaró, sacó un potente remate y Federico Cosentino dio un rebote que fue aprovechado por Briñone, quien apareció para empujar la pelota y marcar el único tanto de la tarde.
Desorden ofensivo y fragilidad en el mediocampo
El gol resolvió el resultado, pero no los problemas del “Santo”. El equipo volvió a mostrar una marcada vocación ofensiva, aunque por momentos atacó de manera desordenada y dependió demasiado de las acciones individuales.
Uno de los principales inconvenientes estuvo en el mediocampo. San Martín quedó demasiado partido cada vez que avanzó y, ante las pérdidas de pelota, Gimnasia y Tiro encontró espacios para salir rápido de contra. El conjunto visitante incluso tuvo algunas situaciones claras que podrían haber cambiado el desarrollo del encuentro.
Esquemas tácticos y la necesidad de equilibrio
Orfila alternó entre un 4-1-3-2 y un 4-2-3-1, con Mauro Verón como referencia ofensiva y Gabriel Carabajal cerca suyo. Sin embargo, al momento de atacar, el equipo dejó demasiados futbolistas por delante de la línea de la pelota y quedó expuesto ante cada recuperación rival.
San Martín ganó, pero todavía necesita encontrar mayor equilibrio entre su vocación ofensiva y el orden defensivo. Esta vez, una jugada individual, un rebote y la definición de Briñone alcanzaron para quedarse con la victoria.
El triunfo, de todos modos, tiene un valor importante: el “Santo” se alejó prácticamente de la pelea por el descenso y comenzó a acercarse a la zona de clasificación.




