La Municipalidad de San Miguel de Tucumán intensificó su política ambiental con nuevas medidas para combatir los basurales a cielo abierto. Según datos oficiales, ya fueron eliminados 232 de los 475 focos de residuos detectados en la ciudad, lo que representa un avance cercano al 50% del total.

Como parte de esta nueva etapa, el municipio anunció que reforzará los controles y avanzará con el secuestro de vehículos utilizados para arrojar basura en espacios públicos. La medida será aplicada con la intervención de la Fiscalía Ambiental, que ya autorizó más de 20 procedimientos contra los responsables.

Desde la Secretaría de Ambiente señalaron que, además de las tareas de limpieza, se incorporaron cámaras de vigilancia, denuncias vecinales y un sistema de monitoreo para identificar a quienes generan nuevos basurales. También remarcaron que las zonas más críticas continúan concentrándose en el sur de la capital, donde se reforzaron los operativos y la instalación de Puntos Verdes.

Las autoridades destacaron que el crecimiento de nuevos basurales se redujo de manera significativa en los últimos meses y atribuyeron esa mejora tanto a las tareas de fiscalización como a las campañas de concientización ambiental. Sin embargo, advirtieron que el objetivo ahora es endurecer las sanciones para desalentar la reincidencia y avanzar hacia la eliminación definitiva de estos focos de contaminación.