Nueva regulación para los DNU

La iniciativa, aprobada con 56 votos a favor, 8 en contra y 2 abstenciones, modifica la ley 26.122 de 2006, impulsada en su momento por Cristina Kirchner. Elimina la sanción ficta, que permitía la vigencia de un DNU si el Congreso no lo rechazaba explícitamente. Ahora, el Ejecutivo deberá obtener el respaldo de ambas cámaras en un plazo de 90 días; de lo contrario, el decreto quedará derogado. Además, el rechazo de una sola cámara será suficiente para invalidarlo, y se prohíben los DNU «ómnibus» abarcando múltiples temas.

Debate y posturas encontradas

El proyecto contó con el apoyo de la mayoría opositora, incluido el kirchnerismo, que históricamente defendió el esquema vigente. Durante el debate, se cuestionó el uso excesivo de DNU por parte del actual gobierno, con críticas a su carácter «extraordinario» convertido en práctica habitual. El oficialismo, junto a una senadora del PRO, rechazó la iniciativa, calificándola como un intento de desestabilización. Senadores radicales destacaron la necesidad de corregir una legislación que desvirtúa los principios constitucionales.

Implicancias para la gestión de Milei

Esta reforma representa un obstáculo significativo para el gobierno, que opera con minoría parlamentaria. Si Diputados aprueba el proyecto, los DNU perderán flexibilidad como herramienta de gestión. Sin embargo, el Ejecutivo aún tiene margen para negociar antes del debate en la Cámara Baja, especialmente con las elecciones legislativas de octubre en el horizonte, que podrían reconfigurar el escenario político.