Screenshot

El Ministerio de Salud Pública informó un incremento significativo en los casos de chikungunya en Tucumán. Durante las últimas dos semanas, los registros oficiales pasaron de 10 a 93 contagios, lo que motivó la intensificación de los operativos de bloqueo y vigilancia epidemiológica ante la confirmación de circulación viral autóctona, dado que los pacientes no presentan antecedentes de viaje.

Los focos principales de contagio se concentran en barrios del sudeste de San Miguel de Tucumán y en las localidades de El Manantial y San Pablo. Además, se notificaron diagnósticos positivos en Villa Mariano Moreno, Banda del Río Salí, Yerba Buena, Concepción, La Madrid, Lules, Leales y Estación Aráoz.

Síntomas y transmisión de la enfermedad

El chikungunya es una patología viral transmitida por la picadura de mosquitos Aedes aegypti infectados. El cuadro clínico presenta un período de incubación de tres a siete días y se caracteriza por los siguientes síntomas:

  • Fiebre alta de inicio repentino (superior a los 39 grados).
  • Dolor articular agudo, focalizado principalmente en manos, pies, muñecas y tobillos.
  • Sarpullido en la piel (presente en el 50% de los diagnósticos).
  • Dolores musculares, fatiga y malestar general.

Las autoridades sanitarias solicitan a la población no subestimar los cuadros febriles, evitar la automedicación y acudir al centro de salud más cercano ante la aparición de los primeros síntomas.

Medidas para evitar nuevos casos de chikungunya en Tucumán

El director de Salud Ambiental, Leandro Medina Barrionuevo, explicó que el descenso de las temperaturas no inactiva los criaderos, ya que los huevos del mosquito pueden resistir el frío hasta por un año adheridos a las paredes de los recipientes.

Para frenar la propagación de los casos de chikungunya en Tucumán, la cartera sanitaria recomienda sostener las siguientes acciones domiciliarias de manera semanal:

  • Descacharrado: Retirar, desechar o almacenar bajo techo y boca abajo elementos en desuso como latas, botellas, neumáticos y plásticos.
  • Desagües y canaletas: Mantener los techos libres de hojas para evitar estancamientos. Cubrir las rejillas con tela mosquitera o verter agua hirviendo periódicamente para eliminar huevos y larvas.
  • Recipientes de uso frecuente: Cambiar el agua cada tres días y cepillar rigurosamente los bordes internos de bebederos de mascotas, floreros, portamacetas y bandejas de aires acondicionados.
  • Piscinas: Mantener el filtrado y el nivel de cloro. Las piletas de lona que ya no se utilicen deben ser desarmadas, secadas y guardadas.