El gobernador Osvaldo Jaldo decidió ponerle un freno fuerte a las amenazas de tiroteos que vienen preocupando a varias escuelas de la provincia. Desde ahora, habrá tolerancia cero contra este tipo de hechos.
Medidas drásticas anunciadas
Jaldo autorizó que los estudiantes que hagan este tipo de amenazas sean aprehendidos de inmediato. En el caso de los menores de edad, serán trasladados al Instituto Padre Brochero, en Benjamín Paz. Además, se aplicarán expulsiones y se les exigirá responsabilidades legales a los padres o tutores.
La decisión busca enviar un mensaje claro: las amenazas de tiroteos no son una broma ni un juego, sino un delito grave que pone en riesgo la seguridad de toda la comunidad educativa. Las autoridades ya investigan si hay grupos organizados detrás de estas situaciones.
Con esta medida, el Gobierno provincial busca disuadir futuras amenazas y garantizar que las escuelas sigan siendo un espacio seguro para estudiar.




