El hallazgo de Morena Verri (20), Brenda Del Castillo (20) y Lara Gutiérrez (15) estremeció al país. Sus cuerpos fueron encontrados el miércoles en una vivienda alquilada de Florencio Varela, tras cinco días de intensa búsqueda. Según las autopsias, fueron asesinadas el mismo viernes en que desaparecieron, con signos de extrema violencia.
La investigación apunta a una organización narco transnacional vinculada al Bajo Flores. El ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, sostuvo que las jóvenes fueron engañadas con la excusa de una fiesta y que cayeron en una trampa “organizada como parte de una venganza criminal”. Hay cuatro personas detenidas, pero la justicia no descarta más responsables. El caso está bajo secreto de sumario e interviene también la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR).
Feminismos y organizaciones en la calle
El crimen desató una ola de movilizaciones en distintas ciudades. Una de las más masivas ocurrió en Plaza Flores, barrio donde trabajaban las jóvenes. “Estamos acá porque este territorio es parte de la raíz del conflicto”, señaló Georgina Orellano, referente de AMMAR.
Organizaciones feministas y sociales denunciaron el hostigamiento a trabajadoras sexuales y a vendedores ambulantes, a la vez que vincularon el femicidio con políticas de expulsión y con el avance del crimen organizado en barrios populares. “No se trata de buenas o malas víctimas: se trata de femicidios y de un sistema que deshumaniza”, enfatizó la legisladora Victoria Montenegro.
Marcha federal y reclamo de justicia
La indignación se transformó en una convocatoria nacional. El sábado 27 de septiembre habrá una marcha de Plaza de Mayo al Congreso con la consigna “Ninguna vida es descartable”, y se replicarán movilizaciones en todo el país. En Tucumán, la concentración será a las 17:30 en Plaza Independencia, convocada por el colectivo Ni Una Menos. Por su parte, el Ministerio de Mujeres y Diversidad bonaerense reclamó un proceso judicial con perspectiva de género y acompañó a las familias en su pedido de justicia.
En Plaza Flores, la jornada terminó con represión y al menos diez personas detenidas. Aun así, el mensaje fue unánime: visibilizar que el narcotráfico y la violencia machista se entrelazan y que la respuesta de la sociedad será en la calle, defendiendo los nombres de Brenda, Morena y Lara.




