La imagen de Donald Trump atraviesa uno de sus momentos más complejos desde que comenzó su segundo mandato. Una nueva encuesta reveló que casi seis de cada diez estadounidenses desaprueban su gestión, en un contexto marcado por la guerra con Irán, el aumento del costo de vida y el desgaste económico.

Según el relevamiento realizado por The New York Times y el Instituto Siena, el 59% de los encuestados tiene una opinión negativa sobre el gobierno republicano, mientras que apenas un 37% mantiene su respaldo.

El dato más contundente aparece en torno al conflicto en Medio Oriente: el 64% considera que Trump se equivocó al involucrar militarmente a Estados Unidos en la ofensiva contra Irán junto a Israel. El rechazo atraviesa especialmente a votantes demócratas e independientes y empieza a generar preocupación dentro del Partido Republicano de cara a las elecciones legislativas.

La encuesta también refleja malestar económico. La mayoría desaprueba la gestión presidencial en temas sensibles como inflación, costo de vida y situación general de la economía. A eso se suma el rechazo a las políticas migratorias endurecidas por la Casa Blanca y a la postura estadounidense frente a la guerra en Gaza.

El conflicto con Irán se convirtió además en un problema interno para Washington. El bloqueo en el estrecho de Ormuz disparó la preocupación por el precio internacional del petróleo y sus efectos sobre la economía estadounidense.

En medio de este escenario, Trump volvió a confrontar con los medios de comunicación y acusó a la prensa y al Partido Demócrata de manipular la cobertura de la guerra. Desde su red Truth Social, cargó especialmente contra cadenas como CNN y medios como The New York Times.

Mientras tanto, las negociaciones diplomáticas con Teherán siguen estancadas y crece la incertidumbre sobre el impacto político y económico que podría tener el conflicto en los próximos meses.

Con elecciones legislativas cada vez más cerca, el desgaste del gobierno republicano empieza a reflejarse no solo en las encuestas, sino también en un clima social marcado por la tensión internacional y la preocupación económica.