El Financial Times no escatima en críticas al presidente Javier Milei, describiendo su gestión como sumida en la mayor crisis hasta la fecha. Lo que prometía ser un mandato transformador, con promesas de ajuste fiscal y libertad económica, se ha convertido en un caos de escándalos, derrotas electorales y un estancamiento económico que evidencia las debilidades de un modelo impulsado por la confrontación. A medida que se acercan las elecciones de medio término del 26 de octubre, el Gobierno enfrenta un panorama desolador que cuestiona su viabilidad.
De promesas incumplidas a un primer año de ilusiones rotas
El FT resalta el contraste brutal entre el arranque de Milei y su realidad actual. Si bien la inflación descendió inicialmente y el plan de austeridad generó un respaldo inicial, este éxito fue efímero y superficial. Los últimos meses revelan un Gobierno incapaz de sostener el impulso: la recuperación económica se ha estancado, dejando a millones en la incertidumbre. Peor aún, el escándalo de corrupción que salpica a Karina Milei, secretaria de Presidencia, no es un incidente aislado, sino un síntoma de la opacidad y el nepotismo que permea el círculo íntimo del poder. Esta combinación de fallas estructurales ha erosionado la confianza, convirtiendo lo que podría haber sido un avance en un retroceso evitable.
Derrota electoral y parálisis política: el costo de la beligerancia
La paliza electoral de La Libertad Avanza en Buenos Aires, con una diferencia de más de 13 puntos ante el peronismo, no es solo una pérdida numérica, sino una condena al estilo confrontacional de Milei. El FT critica duramente la minoría oficialista en el Congreso, que bloquea iniciativas esenciales como la emergencia en discapacidad, el financiamiento universitario o la redistribución de los ATN –vetados de manera inflexible por el Ejecutivo–. Los gobernadores, ante un Gobierno debilitado, exigen fondos a cambio de apoyo, exponiendo la falta de estrategia negociadora. Con la aprobación presidencial por debajo del 40% por primera vez, el «belicoso» Milei se ve forzado a una autocrítica tardía, cancelando viajes y asumiendo un rol que delegaba, lo que revela una liderazgo reactivo y poco preparado para los desafíos reales.
Economía en declive: las consecuencias de un ajuste ciego
En el ámbito económico, el FT denuncia la fragilidad del modelo mileísta. La devaluación del peso en un 4% tras las elecciones bonaerenses, junto con la caída de 6 centavos en los bonos soberanos en dólares –pese a una recuperación parcial–, subraya la volatilidad generada por políticas erráticas. Inversionistas y analistas advierten que, sin correcciones urgentes, el Gobierno arriesga una crisis cambiaria mayor y un fracaso en las midterm, lo que sepultaría las reformas de libre mercado prometidas. La frustración de los votantes, ante una recuperación que «no termina de llegar», es el veredicto más duro: un ajuste que prioriza el equilibrio fiscal por sobre el bienestar social ha profundizado desigualdades y generado inestabilidad, cuestionando si este enfoque radical es sostenible o solo un experimento fallido.




