Un informe de neurocientíficos estadounidenses encendió la polémica: la Generación Z estaría obteniendo peores resultados en pruebas cognitivas que las generaciones anteriores, algo que no ocurría desde hace más de un siglo.
Los datos que preocupan
Según el neurocientífico Jared Horvath, los jóvenes nacidos entre 1997 y 2012 muestran un rendimiento inferior en áreas como atención, memoria, comprensión lectora, matemáticas y hasta en el cociente intelectual general. Esto ocurre a pesar de haber pasado más años en el sistema educativo. El último informe PISA 2022 ya había mostrado una caída sin precedentes en matemáticas y lectura en muchos países, mientras que en ciencias se mantuvo estable.
¿Qué hay detrás del declive?
Los expertos vinculan estos resultados al impacto de la tecnología: la primera generación criada con internet y pantallas desde muy chicos tendría atención más fragmentada y menor capacidad para tareas que requieren concentración sostenida. Sin embargo, muchos advierten que no se trata de que sean “menos inteligentes”, sino de que las pruebas tradicionales miden habilidades que están cambiando con el entorno digital, el estrés y los nuevos hábitos de aprendizaje.
El debate está abierto: ¿es un verdadero retroceso cognitivo o simplemente una transformación en la forma de procesar información? Por ahora, los números invitan a reflexionar sobre cómo educamos y criamos a las nuevas generaciones.




