Desde temprano, la Universidad Nacional de Tucumán participa de la jornada federal “La universidad no se apaga”, impulsada por el Consejo Interuniversitario Nacional. La iniciativa se replica en todo el país con un objetivo claro: poner en agenda la importancia de la educación superior y reclamar la aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario.
El Rectorado se convirtió en un punto de encuentro abierto a la comunidad, con stands de la Editorial de la Universidad Nacional de Tucumán que exhiben producción académica, científica y de extensión.
Actividades abiertas y servicios a la comunidad
A lo largo del día, la propuesta incluye múltiples acciones. En Ayacucho 491, el programa UNT Saludable instaló una carpa con controles médicos gratuitos, mientras que Radio Universidad Tucumán transmitió en vivo con cobertura del Centro Universitario de Producción Audiovisual.
También hubo radio abierta, participación de escuelas preuniversitarias, actividades de bienestar estudiantil y, hacia la tarde, clases públicas y un cierre musical a cargo del Instituto Preuniversitario de Música junto a la Facultad de Artes.
Reclamo por la Ley de Financiamiento
La vicerrectora Mercedes Leal remarcó que el eje de la jornada es exigir la implementación de la ley, aprobada por el Congreso pero aún sin aplicación plena. Según explicó, las universidades iniciaron acciones judiciales que obtuvieron fallos favorables, aunque el proceso continúa tras las apelaciones del Gobierno.
En la misma línea, el secretario de Asuntos Estudiantiles, Sergio Benegas, advirtió sobre el impacto del desfinanciamiento, especialmente en becas como Progresar y Belgrano, actualmente congeladas.
La actividad siguió durante toda la jornada como parte de una acción federal que busca reforzar el valor estratégico de las universidades públicas en el desarrollo del país.




