Jugadores de Vélez acusan a denunciante de armar una causa falsa

En un giro inesperado, uno de los cuatro futbolistas de Vélez Sarsfield acusados de abuso sexual presentó una contradenuncia, afirmando que la acusación en su contra es falsa. Braian Cufré, Abiel Osorio, José Florentín y Sebastián Sosa están en el centro de una batalla judicial que comenzó en marzo de 2024, cuando una joven denunció haber sido abusada por ellos en un hotel donde se alojaba el equipo. Ahora, Florentín, a través de sus abogados, señala a la denunciante, su padre, testigos, abogados y al diputado Carlos Cisneros como parte de un supuesto complot para incriminarlos.

La contradenuncia alega que la relación fue consentida y que las pruebas, como un mensaje de audio borrado, fueron manipuladas para perjudicar a los jugadores. La fiscalía, a cargo de Mariana Rivadeneira, ordenó allanamientos en los estudios jurídicos de los abogados de la víctima y en las casas de los testigos para buscar evidencia. Aunque no se encontraron pruebas de una “asociación ilícita”, la investigación sigue en curso bajo la supervisión de la fiscala Adriana Reynoso Cuello.

Los defensores de la víctima rechazan la contradenuncia

Patricia Neme, abogada de la denunciante, calificó la contradenuncia como una “maniobra absurda” para desviar la atención del caso principal: una presunta violación grupal. Según Neme, los allanamientos realizados carecieron de veedores, lo que pone en duda su legitimidad. Además, denunció que la joven sufrió una crisis emocional grave tras estas acciones, requiriendo atención psicológica.

Un comunicado firmado por el equipo legal de la víctima y el diputado Carlos Cisneros criticó la rapidez con la que se tramitó la contradenuncia en comparación con la lentitud del expediente original. “Es un patrón: las denuncias por abuso se demoran, pero las estrategias defensivas avanzan a toda velocidad, revictimizando a la denunciante”, señalaron.

Un caso que expone tensiones judiciales

El caso sigue generando controversia, con pericias recientes a los celulares de los involucrados como prueba clave. Mientras la contradenuncia busca desacreditar a la víctima y señala al diputado Cisneros como parte de un supuesto plan, los defensores de los jugadores insisten en que las acusaciones son infundadas. Por ahora, la Justicia deberá determinar si hay méritos para avanzar con esta nueva línea de investigación o si se trata de un intento por entorpecer el proceso. Lo cierto es que este escándalo mantiene en vilo al fútbol argentino y pone bajo la lupa el tratamiento de las denuncias por abuso sexual.