La vicerrectora de la UNT, Mercedes Leal, presentó su libro titulado “Universidad y profesión académica. La docencia universitaria interpelada”, que condensa su tesis doctoral realizada hace una década. La demora en su publicación, según ella misma explicó, obedeció a las múltiples responsabilidades de gestión como decana de Filosofía y Letras, y luego como vicerrectora. Sin embargo, el sentimiento de la comunidad universitaria leyó este acto en otras claves.
Este libro llega en un momento de especial relevancia que trae consigo dos elementos inocultables: uno nacional y otro provincial. Por un lado la situación actual de las universidades públicas que revitalizó los análisis en educación, sumado a las reformas que prepara el gobierno de cara a los próximos meses, y por otro, la inminente elección de autoridades de la UNT que tendrá lugar en los primeros meses del año próximo, en donde Leal tiene serias aspiraciones.
El escenario nacional
El encuentro, estuvo acompañado por el Dr Sergio Georgieff, un académico de oficio y llamativamente por la Dra. Beatriz Gentile, Rectora de la Universidad Nacional de Comahue, reconocida por ser una de las autoridades más críticas del gobierno nacional y con fuerte presencia en la agenda del Consejo Interuniversitario Nacional de Rectores de las universidades públicas, figura que no pasó desapercibida.
La publicación hace énfasis en la construcción histórica de la profesión académica en la Argentina, repasa transformaciones impulsadas por la Ley de Educación Superior, en un contexto donde el debate por la educación pública vuelve a ganar centralidad y reúne numerosos adeptos de ambos lados de la vitrina.
El escenario local
En los primeros meses del 2026 se definirán las nuevas autoridades de la UNT, y el estado de situación actual genera importantes interrogantes. La comunidad universitaria leyó el libro como una estrategia simbólica —y práctica— para reafirmar una visión de universidad que acompañaría una virtual agenda de campaña al poner en valor la historia institucional, las transformaciones docentes y la necesidad de crítica interna. Posicionando su propuesta en un terreno intelectual, que se sabe, siempre fue su gran activo.
Leal llegó a su actual cargo de la mano del Ingeniero Sergio Pagani y por lo tanto del poder histórico de la UNT, con jefatura política y operatoria en la oficina del Secretario General, Jose Hugo Saab.
Este binomio electoral nació con el acuerdo de gestionar 8 años la Universidad (un período cada uno), sin embargo estos últimos meses han crecido los rumores de que el actual Rector (o al menos sus adeptos) tienen aspiraciones de ir en búsqueda de la “re-re”, ya que la reforma del estatuto permitiría un intersticio legal que por momentos lo pone en aprietos y por momentos lo satisface.
Lo cierto es que ambos, tanto Pagani como Leal, gozan de una buena reputación puertas adentro de la academia y son reconocidos por haber construido una gestión “ordenada” y sin conflictos mayores en un contexto absolutamente desfavorable para la histórica institución.
La tensa calma del oficialismo universitario
Más allá de que se ha notado fuertemente la ausencia del Rector y del Secretario General (justificados por una visita programada en Catamarca sobre un tema de la megaminería), estos 3 no han escatimado en mostrarse juntos y amistosos en cuantas circunstancias sean posibles.
Ambos actores mostraron su estrategia claramente. Por un lado Leal apuesta a profundizar su perfil intelectual y “transparente”, con un fuerte apoyo institucional (fue llamativa la presencia de decanos tanto afines como distantes) y con aspiraciones de continuidad de una gestión que no muestra demasiadas fisuras. Por otro lado Pagani, con un proyecto bastante más “discreto” pero astuto, afincado en una gestión que se ha caracterizado por un importante apoyo económico a las facultades y por haber satisfecho a oficialistas y opositores.
Lo que no pueden omitir ninguno de los dos es que en este escenario, la decisión de Pagani sobre su re-reelección va a reconfigurar por completo el tablero de la UNT.
Y más allá de los dimes y diretes, no quedan dudas de que el futuro de la casa de estudios se jugará entre estas dos figuras. Quizá la pregunta más importante sería si el segundo tiempo de su gestión se va a dirimir por “las buenas o por las malas”.
Ver esta publicación en Instagram




