China dio un paso fuerte en su estrategia global: habilitó el ingreso sin aranceles a productos provenientes de 53 países africanos, en una medida que ya está en marcha y que apunta a consolidar su influencia económica en el continente.

La decisión impulsada por el gobierno de Xi Jinping contrasta con la política comercial de Donald Trump, marcada por la suba de impuestos a las importaciones. De hecho, la administración estadounidense había aplicado aranceles de hasta el 40% a varios países africanos.

El nuevo esquema chino elimina gravámenes que iban del 8% al 30%, con el objetivo declarado de fomentar un “desarrollo compartido” entre Asia y África. La única excepción es Eswatini, que quedó afuera por sus vínculos diplomáticos con Taiwán.

Qué productos africanos se benefician con la medida

El impacto fue inmediato: un cargamento de 24 toneladas de manzanas sudafricanas fue el primero en ingresar sin impuestos por el puerto de Shenzhen, marcando el inicio concreto de la medida.

Entre los principales rubros alcanzados aparecen el cacao de Costa de Marfil y Ghana, el café de Kenia y los cítricos de Sudáfrica, productos clave para varias economías del continente.

Desde el gobierno sudafricano, el ministro de Comercio, Parks Tau, celebró la apertura como una oportunidad para diversificar mercados frente a las restricciones impuestas por Estados Unidos.

Un vínculo comercial que crece, pero sigue siendo desigual

Más allá del anuncio, el vínculo entre China y África mantiene un fuerte desequilibrio. En 2025, el intercambio comercial alcanzó un récord de 348.000 millones de dólares, aunque con una diferencia marcada: las exportaciones chinas crecieron un 25%, mientras que las africanas apenas subieron un 5%.

Para analistas como Thierry Pairault, la jugada de Beijing busca mostrar a China como una alternativa al proteccionismo occidental. Sin embargo, también advierten que el impacto real puede ser limitado en algunos sectores, ya que varias materias primas africanas ya ingresaban sin impuestos.

Con una proyección demográfica que ubica a África como el hogar de una cuarta parte de la población mundial hacia 2050, China refuerza su lugar como principal socio comercial del continente y reconfigura el tablero económico global en plena tensión con Estados Unidos.