A cien días de cumplir prisión domiciliaria, Cristina Fernández de Kirchner fue protagonista de una masiva movilización bajo el lema “Cristina Libre”. Militantes y simpatizantes se acercaron a la residencia de la exmandataria, en San José 1111, para exigir su libertad y expresar su respaldo.

“¡Es una presa política!”, gritó una mujer cuando la líder justicialista salió al balcón a saludar a la multitud que coreaba el clásico “vamos a volver”.

La condena y la resistencia en las calles

El acto se organizó a través de la cuenta de Instagram Argentina con Cristina y se replicó rápidamente entre sectores kirchneristas. La movilización se enmarca en la sentencia de la Corte Suprema del 10 de junio, que la condenó a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos en la llamada Causa Vialidad.

Lejos de aislarla, la situación parece haber reforzado el vínculo con su militancia. Testimonios entre los presentes destacaron logros de su gestión: “Los mejores años fueron con Cristina”, dijo un joven, mientras otra mujer recordó: “Nos cambió la vida con la AUH”.

Kicillof: “No pudieron ni podrán someterla”

El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, se expresó también al cumplirse los 100 días de la detención domiciliaria de Cristina Kirchner. Afirmó que, desde ese momento, “Argentina es un país más injusto y una democracia más débil”, bajo un gobierno que, en su opinión, muestra “impulsos autoritarios”.

Agregó que Cristina fue “acosada, difamada y perseguida durante años”, incluso llegando a intentar “asesinarla a la vista de todos”.

Y subrayó: “La persiguieron, la encarcelaron, pero no pudieron ni podrán someterla. Su injusta condena es, además, una advertencia del poder concentrado para toda la dirigencia que lo enfrenta.”

Cristina, activa en la política pese al encierro

Aunque cumple condena en su domicilio, la expresidenta sigue influyendo en el escenario político. Participa a través de mensajes en redes sociales, audios y reuniones autorizadas con referentes nacionales e internacionales. Además, cada semana recibe muestras de apoyo de militantes que se concentran en la esquina de su casa para repudiar lo que llaman “lawfare” judicial.

En esta ocasión, Cristina compartió fotos de la jornada en sus redes y dejó un mensaje breve, pero contundente: “Gracias por estar siempre”.