Qué cambia a partir de este viernes

Desde este primer día hábil de 2026, el mercado cambiario argentino opera con un nuevo régimen de bandas de flotación para el dólar, tras la decisión del Banco Central (BCRA) de modificar cómo se ajustan sus límites superior e inferior. Este esquema reemplaza al anterior, donde el tipo de cambio se movía dentro de márgenes preestablecidos con ajustes fijos, y ahora vincula esas bandas a la inflación oficial con un rezago de dos meses.

El objetivo principal del cambio es ordenar el frente externo y fortalecer las reservas internacionales, incorporando además un programa gradual de compras de divisas que permita a la autoridad monetaria acumular reservas sin generar movimientos abruptos en el mercado.

Cómo funcionará el nuevo esquema

Bajo la nueva modalidad, el techo y el piso de la banda cambiaria ya no se ajustan por un porcentaje fijo mensual, sino que se actualizan cada mes tomando como referencia el último dato de inflación difundido por el INDEC. Esto significa que el tipo de cambio se moverá más estrechamente con los precios internos, ofreciendo al BCRA mayor flexibilidad para intervenir en la demanda de dólares según cómo evolucione la economía.

El Banco Central podrá participar en el mercado con un programa de compra de divisas incluso cuando el tipo de cambio no esté cerca de los límites de la banda, lo que constituye una herramienta clave para el plan oficial de acumulación de reservas. Se proyecta además que el banco amplíe su base monetaria para acompañar estas operaciones a lo largo de 2026.

Expectativas y mirada del mercado

Analistas financieros y operadores prestan atención a cómo responderá el esquema en la práctica: algunos destacan que la vinculación con la inflación podría ayudar a que el tipo de cambio no pierda competitividad, aunque también advierten que el mecanismo depende de la disponibilidad de una oferta genuina de divisas.

Además, el nuevo régimen llega en un contexto en el que el dólar operó en 2025 cerca del techo de su banda anterior, lo que restringió la capacidad de intervención del Central. En este marco, la expectativa del mercado se centra en cómo impactará el ajuste de las bandas en la acumulación de reservas, en la volatilidad cambiaria y en la formación futura de tasas de interés.