Ataque de EE.UU. e Israel a Irán: represalias y golpe a la economía global

Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva militar contra Irán, ordenada por Donald Trump, con el objetivo de neutralizar misiles, la marina y capacidades nucleares. La movida, calificada como «devastadora y decisiva», escaló rápido con contraataques iraníes que pusieron en jaque la región y el mundo entero.

La escalada bélica y las declaraciones cruzadas

La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán respondió con oleadas de misiles apuntando al complejo gubernamental israelí, incluida la oficina de Netanyahu, aunque su equipo lo desmintió como propaganda. También golpearon instalaciones de gas en Qatar y otros puntos en Omán e Irak. Hubo bajas: cuatro soldados yanquis muertos, cinco heridos y aviones derribados por «fuego amigo». Trump criticó a Gran Bretaña por demoras en el uso de bases, mientras seis países árabes condenaron a Irán y Rusia con China tildaron el ataque inicial de violación al derecho internacional.

El impacto económico que sacude al mundo

El bloqueo en el Estrecho de Ormuz disparó el petróleo un 13% (Brent a unos 80 dólares), con caídas en bolsas europeas y asiáticas de hasta 2,5%. Las aerolíneas se hundieron (hasta 7% en algunas), pero las energéticas subieron fuerte. Qatar suspendió su producción de GNL por seguridad, y el panorama pinta incierto para el comercio global.