En una movida que sorprendió a muchos, Donald Trump y Vladímir Putin se reunieron este viernes en la base aérea de Elmendorf-Richardson, cerca de Anchorage, bajo el lema «Persiguiendo la Paz». La charla duró tres horas, con delegaciones de alto nivel de ambos lados, y no fue a solas como se había rumoreado. Es la primera vez que Putin pisa suelo yankee desde 2015, y la primera con un líder de EE.UU. desde la invasión a Ucrania en 2022.
Declaraciones optimistas tras la reunión
Putin calificó el diálogo como «constructivo y útil», destacando una atmósfera de respeto mutuo. Trump, por su lado, dijo que fue productivo, con algunos acuerdos en el bolsillo, aunque no en todo, y que hay chances reales de sellar un pacto. La conferencia de prensa conjunta dejó en claro que buscan poner fin al conflicto en Ucrania, sin entrar en detalles jugosos.
Delegaciones de peso y detalles del evento
Trump llegó con pesos pesados como Marco Rubio (Estado), Steve Witkoff (mediador), Scott Bessent (Tesoro), Howard Lutnick (Comercio), Pete Hegseth (Defensa) y Susie Wiles (jefa de gabinete). Putin trajo a Sergei Lavrov (Exteriores), Yuri Ushakov (asesor), Andréi Beloúsov (Defensa), Antón Siluanov (Finanzas) y Kiril Dmitriev (cooperación económica). El recibimiento fue con alfombra roja y un paseo en «La Bestia», el auto blindado de Trump, antes de la reunión que arrancó a las 11:30 local.




