Hace exactamente dos años, Claudio «El Diablito» Echeverri sorprendía al fútbol argentino anunciando que no renovaría con River Plate durante la celebración de un título. Hoy, a punto de cumplir 20 años, el talentoso mediocampista enfrenta un reinicio en su carrera con un préstamo al Girona español, luego de un paso poco fructífero por Europa que dejó su magia temporalmente opacada.

La trayectoria del chaqueño sigue un camino menos luminoso del que muchos anticiparon tras su brillante Mundial Sub-17 en 2023. Tras fichar por Manchester City por 18,5 millones de euros, su aventura europea se desenvolvió entre lesiones, pocos minutos y una cesión a Bayer Leverkusen donde apenas sumó 11 partidos y un gol.

El propio Pep Guardiola, quien alguna vez elogió su dedicación en los entrenamientos de tiros libres, reconoció recientemente que la situación de Echeverri en Leverkusen era un misterio incluso para el City Group. «Estoy seguro que su agente lo sabrá mejor que todos», comentó el técnico catalán cuando se especulaba con un posible retorno a River.

Ahora, Echeverri aterriza en un Girona que lucha por la permanencia en LaLiga, el mismo club que le dio proyección internacional a Valentín «Taty» Castellanos. Se trata de una oportunidad para recuperar el desparpajo y la habilidad en espacios reducidos que lo hicieron famoso, pero también de adaptarse a un fútbol donde su físico y constancia serán tan examinados como su talento.