Boca Juniors fue invitado por el Napoli para disputar un partido amistoso en el estadio que lleva el nombre de Diego Armando Maradona. La propuesta, que combina homenaje al ídolo compartido con el inicio de un proyecto de ampliación del coliseo napolitano, enfrenta el desafío de un calendario 2026 extremadamente cargado.

La idea surgió desde Italia como un tributo conjunto a la figura que marcó la historia de ambas instituciones. El partido serviría además como evento inaugural de la ambiciosa remodelación del estadio Diego Armando Maradona, que contempla una inversión de 150 millones de euros para agregar un tercer anillo con capacidad para 10.000 espectadores adicionales.

Sin embargo, la organización del encuentro topa con obstáculos logísticos significativos. Tanto Boca como Napoli tendrán agendas comprometidas el próximo año, sumado a que el Mundial 2026 reducirá aún más las ventanas disponibles para partidos internacionales. Incluso se evaluó una alternativa en Miami, pero las complicaciones de fechas y logística mantienen la iniciativa en suspenso.

Mientras tanto, la dirigencia de Boca analiza opciones más inmediatas para la pretemporada que comenzará el 2 de enero, contemplando la posibilidad de organizar amistosos en Argentina, probablemente en La Bombonera, mientras se evalúa la viabilidad del histórico encuentro en Nápoles.