La justicia federal falló: Cerisola condenado a 3 años y 6 meses de prisión

El ex rector de la Universidad Nacional de Tucumán, Juan Alberto Cerisola, fue condenado por la Justicia Federal a tres años y seis meses de prisión, junto con la imposición de inhabilitación especial y perpetua para ocupar cargos públicos, en el marco del juicio que investigó el uso irregular de fondos provenientes de YMAD.

Otros involucrados y penas

  • Olga Cudmani, ex directora de Construcciones Universitarias, recibió tres años y dos meses de prisión y la misma inhabilitación perpetua.
  • Osvaldo Venturino, ex director de Inversiones y Contrataciones, fue condenado a dos años en suspenso y también a una inhabilitación especial.
  • Luis Fernando Sacca, ex diputado nacional, fue absuelto por duda razonable.

Se ordenó que Cerisola y Cudmani reintegren más de 39 millones de pesos actualizados a la universidad, mientras que Venturino y Cudmani deben pagar algo más de 700 mil pesos. Aunque la condena está firme, la prisión quedará sin efecto hasta que no sea inapelable.

Claves del caso

El conflicto se originó en 2010 tras una denuncia del arquitecto Ramón Eudal (fallecido) y el abogado Óscar López sobre irregularidades en el manejo de fondos destinados originalmente a la construcción de la Ciudad Universitaria en el cerro San Javier. Por ley, el 40 % de las utilidades de YMAD debía financiar esa obra, pero el directorio de esa empresa redujo ese porcentaje al 20 % en diciembre de 2007, liberando fondos adicionales.

En enero de 2008, Cerisola firmó un acta que oficializó esa reducción y habilitó un régimen especial para la asignación de obras, que finalmente no se usaron para completar la Ciudad Universitaria, sino para refacciones en dependencias del Gran San Miguel de Tucumán, como la remodelación de la Casa Remis, sede de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales.

El juicio oral se centró en esta distribución de fondos mineros fuera del marco de la Ley de Obras Públicas, con 13 obras ejecutadas bajo un sistema denunciado por la fiscalía como “discrecional y fraudulento”. Las defensas, en cambio, sostuvieron que contaron con dictámenes jurídicos, controles y respetaron la autonomía universitaria.

Situación procesal actual

El juicio comenzó a fines de mayo del año pasado y concluyó con la lectura del fallo. Cerisola fue hallado culpable de “incumplimiento de deberes de funcionario público” y “fraude a la Administración Pública”. Aunque la Fiscalía había solicitado prisión preventiva, los jueces permitieron que siga en libertad hasta que la sentencia quede firme. Las defensas ya anunciaron que apelarán.