Una nueva tanda de documentos del Departamento de Justicia de los Estados Unidos volvió a poner el foco sobre la red internacional de Jeffrey Epstein. Entre los nombres que aparecen en los archivos figura el del estilista argentino Roberto Giordano, con quien el magnate habría mantenido un vínculo financiero sostenido durante años.

Según los reportes, Epstein no solo visitó Uruguay en diciembre de 2016, sino que realizó múltiples giros de dinero a Giordano, incluso una década antes de ese viaje. Las transferencias habrían estado ligadas a la organización y logística de los megadesfiles que marcaron una época en la moda local.

Uruguay, Punta del Este y la alta sociedad

La presencia de Epstein en Uruguay quedó confirmada a partir de un intercambio de correos electrónicos con el ex primer ministro de Israel, Ehud Barak. En mensajes fechados el 29 de diciembre de 2016, Epstein pospone una reunión y argumenta que debía viajar de urgencia a Punta del Este.

De acuerdo con la investigación, el financiamiento se habría canalizado a través de eventos de alto perfil que funcionaban como vidriera social. En los desfiles de Giordano participaban modelos como Nicole Neumann, Andrea Frigerio y Dolores Barreiro, con asistentes de la talla de Susana Giménez y Mirtha Legrand, además de figuras internacionales como Alain Delon y Sophia Loren.

Para los investigadores, estos encuentros no solo eran espectáculos de glamour: también habrían servido como espacios estratégicos para que Epstein ampliara su red de contactos en el Cono Sur, amparado en el prestigio y la exposición mediática de la moda.

El ocaso de Giordano y una investigación que sigue

La revelación se conoce después de la muerte de Roberto Giordano, ocurrida en noviembre de 2024. En sus últimos años, el estilista residía en Uruguay, lejos del centro de la escena, tras haber sido condenado en Argentina a dos años y cuatro meses de prisión por defraudación al Estado y por deudas previsionales con más de 500 empleados.

Mientras Giordano cuestionaba públicamente la “falta de seguridad jurídica” en el país, los archivos en Washington ya rastreaban el origen de los fondos que habrían financiado sus años de esplendor. Para la Justicia estadounidense, los documentos abren una nueva línea de investigación sobre el alcance de la red de Epstein en Sudamérica y el papel que jugaron los grandes eventos sociales en su esquema de relaciones.