Un crimen que había sido anticipado
En la localidad tucumana de Taco Ralo, un hecho estremecedor marcó el primer femicidio de 2026 en la provincia. Según la investigación preliminar, el agresor habría advertido días antes su intención de matar a su ex pareja, lo que añade un componente de planificación al caso.
Qué ocurrió dentro de la vivienda
El hecho se desarrolló en una casa de Taco Ralo, donde Orlando Vicente Albornoz, de 60 años, fue hallado sin vida junto a su expareja, Luisa Elizabeth Mendoza, de 50 años. Las primeras pericias sugieren que Albornoz le disparó a Mendoza y, con la misma arma, luego se habría quitado la vida.
Familiares que notaron un silencio prolongado en la casa ingresaron y encontraron los dos cuerpos, lo que movilizó a la Policía y a la Justicia para comenzar con las tareas de investigación en el lugar.
Orden de restricción y contexto previo
La víctima había denunciado a su ex pareja por violencia de género en diciembre pasado, lo que había derivado en una orden de restricción judicial para Albornoz, que le prohibía acercarse a Mendoza. Pese a esto, ella accedió a visitarlo en su casa con uno de sus hijos confiando, aparentemente, en que podría “arreglar” sus diferencias y ayudarlo ante problemas de salud.
Según testimonios, el agresor atribuía su supuesto deterioro de salud a la denuncia y la orden protectoria, llegando a expresar que eso lo “empujaba” a lastimarla, lo que finalmente se concretó en la tragedia.
Reacción institucional y pericias
Una vez conocida la escena, la Policía científica y peritos judiciales trabajaron en la vivienda para recabar evidencias y reconstruir la mecánica del hecho, bajo la supervisión de la fiscalía correspondiente. Las diligencias continúan en curso para confirmar oficialmente la dinámica del crimen y consolidar la hipótesis de femicidio seguido de suicidio.




